Somos un pequeño estudio de viajes en Cusco. Desde 2014 diseñamos viajes privados por los Andes y la Amazonía peruana —con calma, oficio y anfitriones locales—. Atendemos a 180 viajeros al año, ni uno más.
Cada viaje empieza con una conversación de una hora, no con un formulario. Ningún itinerario se parece a otro ni se repite.
Cada destino tiene anfitriones: una familia, un cocinero, un guía local. Trabajamos con personas, no con operadores.
Itinerarios con respiraciones largas. Una mañana en el mercado vale más que tres ruinas en cinco horas.
Hoteles de doce habitaciones, restaurantes familiares y transportes privados. La escala lo cambia todo.
El 1% de cada viaje vuelve a las comunidades anfitrionas: escuelas, postas y semillas. Publicamos el reporte cada año.
Nuestros diseñadores leen, caminan y prueban. Nadie te recomienda un lugar que no haya visitado este año.
Creemos algo memorable juntos. Una llamada de 30 minutos, sin compromiso.